
"A VECES SOY BUENA Y A VECES SOY MALA"
Así es Björk según Muchachada Nui "a veces buena, a veces mala". "A veces canto a susurros, a veces chillo". En fin, parece que Estados Unidos piensa algo parecido de China: "a veces respeta los derechos humanos, a veces no los respeta", según se difiere del hecho de que acaba de sacarla de la lista de países que vulneran dichos derechos. Por otro lado, cualquier derecho debiera ser humano porque somos nosotros quienes nos los inventamos, pero no me quiero ir por peteneras.
Se acercan los Juegos y el resto de países empieza a bajarse los pantalones, pero las cosas se están torciendo para China porque parece como que los tibetanos no sean muy humanos para ella. Ya van diez muertos en la revuelta de los monjes en Lhasa para expresar su descontento contra Pekín, haciéndose eco de alguna manera de la "Revolución Azafrán" de Myanmar el pasado septiembre.
Y volvemos a Björk otra vez, en el último concierto que dio en Shanghai recientemente reivindicó la independencia del Tíbet dejando a sus fans chinos descorazonados. Se trató de un golpe audaz cuando todos los músicos que tocan en China tienen bien amarraditos los temas que van a interpretar, pero la chiquita los tiene cuadrados, hay que reconocerlo.
China en estos momentos está siendo mala y, como Björk, a veces grita, aún cuando no debiera. Quizá el gigante asiático tenga demasiadas tensiones y complicaciones en su territorio como para poder ofrecer al mundo esa imagen de virgencita ascendiendo a los cielos tal y como pretende mostrar. El cielo de China está en el Tíbet y se está convirtiendo en su infierno.